Esos días
en los que el despertador marca la pauta y se vuelve protagonista de mi vida
está por volver. No me quejo, pero despertarse con ese sonido no es muy
agradable. Dicen que si se pone una canción como alarma empiezas a odiar esa
pieza. No me ha pasado, hasta ahora.
Lo cierto
es que mi tiempo libre está terminando y es hora de volver a la realidad y
comenzar de nuevo con el día a día. Si, un nuevo reto que debo asumir y será
interesante tomarlo y aprender a manejarlo.
Pero ¿Quién
dijo que hay miedo? Sólo me quedan ganas de dormir una semana más antes que el
despertador sea quien me levante de ahora en adelante y hasta nuevo aviso.
El
despertador está despertando y ya está en su cuenta regresiva para de nuevo
iniciar a sonar.
Cambio y
fuera.