Tener gripe es una molestia, no es nada nuevo. En mi caso la cosa empeora porque ella es un detonante para la disnea y el asma. Toser, que duela la garganta y pecho al mismo tiempo parece un acto de magia oscura, pero no lo es. Es un acto simbólico y nada espontáneo que sirve para expresar el malestar.
Esa sensación de molestia que me hace respirar más de lo normal no es nada agradable. Sentir que los pulmones tienen más aire del que necesitas, tampoco es agradable. No hay que obviar el hecho de no poder dormir por culpa de los ataques de tos constantes que interrumpen ese momento sagrado.
Así me siento cada vez que me da esto y supongo que necesitaba con urgencia escribir como se siente tenerla encima, como una carga de 10 kilos que joroba mi espalda, sin embargo una de las cosas que no se olvida es como se siente tener asma. Siempre recuerdo la primera vez que me dio, tenía 12, y vino en combo con la Hepatitis. Si, es triste pero cierto.
Ya estoy lo suficientemente grave como para haber escrito una entrada del significado que tiene esta enfermedad, injusta, para mí.
Si, es algo raro escribir sobre esto, pero tengo poder sobre mis publicaciones aún cuando mi mente está nublada por la congestión nasal, que se lleva toda la atención.